María Cristina García, trabajadora de un hogar de menores de Villa Miramar, denunció la situación de precarización laboral que allí se vive.
"Cerca de ciento treinta personas que trabajan hace años aún no han sido pasadas a planta permanente. Por otro lado, los salarios son mínimos y no tenemos aporte jubilatorios. No es valorado el esfuerzo que hacemos", señaló.
García también insistió en los problemas que esto acarrea con los menores. "Muchas veces el personal, para poder ganar más, consigue un nuevo empleo y debe dejar el hogar. Esto genera confusión en los chicos y no sirve para los propósitos de contención que nos planteamos y que se merecen".
Informate:

![[PLAY]](http://fmdelacalle.podOmatic.com/img/play_button.gif)


